domingo, 5 de septiembre de 2010

Lviv

Llegamos a Lviv después de más de 12 horas de viaje desde Varsovia, lo cual no está mal para recorrer poco mas de 500 kms, primero 7 horas en tren  hasta Przemysl, la Galicia polaca,  ya casi en la frontera, allí hicimos avituallamiento y escogimos el autobús como medio para llegar a Lviv, craso error, el autobús era un viejo trasto con no menos de 40 años y parecía que nadie lo había curado de sus achaques durante este tiempo, un autentico compendio de ruidos: infernal el  del motor, vibraciones de cristales, traqueteo de asientos y chirridos de frenos. Me recordó al autobús escolar con que iba a las clases de EGB a Salas desde La Espina con el inefable Carrasco al volante, y con la consabida parada El Llanón para apurar un solysombra y seguir con la ruta escolar. El trayecto entre Przemysl y Lviv son apenas 100 kilómetros pero se tardan tres o cuatro horas debido a los pesados trámites de la aduana polaco-ucraniana.
Nada más llegar a Lviv vivimos nuestra primera experiencia viajera, al encontrarnos de golpe que casi nadie habla inglés y el ucraniano utiliza el alfabeto cirílico, así que enterarnos de que tranvía coger  y donde bajarnos nos lleva un tiempo, a través de HC (hospitalityclub) contactamos con Vyacheslav, que nos acompaña a tomar unas cervezas, al hostel y nos explica un poco los trucos para poder movernos por la ciudad.
Al día siguiente callejeamos, hace buen tiempo y Lviv es una ciudad muy bonita para descubrir caminando. Tomamos pierogis y cervezas de medio litro como manda la tradición aquí, a precios muy asequibles. Por la tarde cambia el tiempo, la nube que nos persigue desde el inicio del viaje nos visita de nuevo y nos refugiamos en un bar hasta que quedamos con Volodymyr, que Bea había contactado a través de CS ( Couch surfing), nos invita a su casa y nos sorprende con una cena-fiesta con sus amigos a base de Sushi y cerveza ucraniana, no se puede pedir más.

lunes, 30 de agosto de 2010

Varsovia

Llevamos cinco días varados en Varsovia, compromisos familiares de Bea, hace un tiempo bastante chungo, así que no saco mucho la cámara a pasear. Varsovia es una ciudad de atrezo, Adolf Hitler se encargó de  que así fuera cuando en 1944 después del intento de rebelión del gueto, los alemanes como represalia destruyeron el 90% de la ciudad, así que casi todos los edificios históricos son réplicas de los que allí había. Después vinieron cuarenta años de padrinazgo soviético… Se ve en la gente joven mucho ansia de modernidad y están abriendo muchos locales y galerías de arte imitando la estética berlinesa. La crisis no se nota, supongo que las ayudas de la EU están dando sus frutos en cuanto a desarrollo, no obstante ya hay unas cuantas empresas españolas comprando terrenos para exportar el modelo económico  que con tan buen resultado fue llevado a cabo en nuestro país.

martes, 24 de agosto de 2010

La Boda de Magda y Marek

Después de más de una década resistiéndome a asistir a una boda, esta vez no me podía escapar, así que ya con tiempo planificamos que el inicio de nuestro viaje coincidiera con la boda de Marek y Magda. He de decir que venía prevenido sobre las ingentes cantidades de vodka con que los polacos celebran estos eventos y puedo afirmar orgulloso que salvo un par de resacas del tipo moderado no tengo más secuelas. Sobre el consumo de vodka, decir que lo hacen en forma de chupitos fríos, que beben de un golpe y a continuación dan un sorbo de zumo o refresco, y casi siempre acompañado de comida, lo que lo hace mucho más digestivo. Me sorprendió un poco la dinámica de la boda, diferente al español, el restaurante era un sitio muy chulo al lado de un lago, los novios llegaron en barco, y después del desembarco, brindis popular por los recién casados, una vez empezado el banquete, a la hora y media o así, primer baile de la pareja, y vuelta a la mesa para seguir comiendo y bebiendo, así de la mesa a la pista de baile hasta las dos de la mañana, hasta que al fin dejó de salir comida y ya solo hubo bebida y baile. Mi rincón favorito fue una zona de autoservicio en la que se ponían productos de la tierra, muy ricos, mención especial al orujo de ciruela hecho por el padre de Marek para la ocasión, auténtico paisano de la tierra que me hablaba sin parar en polaco y yo le respondía en español, y que se inventaba cualquier excusa para brindar, tuve que hacer un escorzo porque ya el salón empezaba a girar alrededor de mi. Me contaron que la boda acabó con baño popular de madrugada en el lago, pero yo ya hacía rato que roncaba.
Al margen de la boda estoy haciendo un autentico máster en comida polaca, la madre de Bea no deja de cocinar deliciosos platos típicos y yo que soy poco dado a abandonarme a los placeres gastronómicos, me estoy poniendo fino. Espero que a lo largo de esta semana podamos ponernos en ruta dirección sur, con el fin de llegar a Moldavia o Rumanía a principios de la semana que viene.
Magda preparandose
Marek

Bea, su madre y un par de  tipos de traje

El rinconcito

viernes, 20 de agosto de 2010

Mazury

Pues bien, ya nos fuimos, han sido tantas las muestras de afecto que costó ponerse en ruta, de hecho creo que vamos a volver pronto para poder irnos de nuevo y volver recibir otra sobredosis de besos y abrazos. Estamos en Polonia, en concreto en Gizycko, patria chica de Bea, perteneciente a la región de Mazury, con los preparativos de la boda de su hermana Magda. La región de Masuria también es conocida como la región de los mil lagos, perteneció a Prusia hasta el fin de la segunda guerra mundial, de su pasado alemán no quedan más de una docena de edificios en la calle Pionierska. El resto de la ciudad se identifica más bien la arquitectura soviética.

No hay mucha diversión en Gyzicko si no practicas deportes acuáticos, o si no eres un justiciero experto en artes marciales, el otro día salimos a tomar una cerveza y tuvimos un primer contacto con la mafia rusa, amablemente nos dieron diez minutos para cederles nuestros cómodos sofás de piel y nos invitaron a sentarnos en otro sitio, después de unos momentos de discusión con un lacayo del gran jefe , mientras yo le miraba con mi peor cara de mala hostia, les cedí el sitio con mi mejor reverencia cuando me advirtieron de quien eran los que reclamaban nuestros sofás y me di cuenta la volumetría de los susodichos individuos.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Bienvenidos

No sé en qué momento empecé a madurar la idea de hacer un viaje largo, aunque supongo que fue la primera vez que viajé y descubrí que era mi estado natural, sin angustia vital, viendo cosas y caras nuevas, dándome cuenta de lo grande e inabarcable que es el mundo. El caso es que después de madurarlo durante un tiempo, fui planificando la forma de poder viajar una temporada sin fecha de vuelta y ese día ha llegado.


Bea me acompaña en este periplo, hemos pensado que un blog puede servir para que aquellos a los que importas te puedan seguir la pista, el blog como el propio viaje irá definiéndose a sí mismo, no hay un destino final ni un itinerario concreto, por lo que desde su concepción será un poco anárquico, habrá semanas con múltiples entradas y semanas de mutismo, intentaremos hacer buenas fotos y si descubrimos el paraíso prometemos mantenerlo en secreto.

Disponemos de un presupuesto limitado, así que toda clase de contactos en los países por lo que vayamos pasando serán bienvenidos. No me enrollo más, vamos leyéndonos.

Sean felices.