miércoles, 15 de junio de 2011

Yogyakarta- Bromo


Yogyakarta es la capital cultural de Java, con un rico patrimonio cultural y con un tamaño  adecuado para los paseantes. Es un destino turístico local, buena oferta de losmen ( guest houses) y con unos cuantos garitos animados con música en directo, como siempre desde que estamos en el sudeste asiático, haciendo las mismas versiones de clásicos populares del rock y del reggae,  sus calles están llenas de tenderetes de artesanía y sobre todo de telas batik. El batik es un estilo de tintado en el que se utilizan ceras y parafinas para fijar los colores y según dicen es inalterable al paso del tiempo, son innumerables las salas de exposiciones y también innumerables los vendedores de ellas que te abordan en la calle, hay que hilar fino porque las imitaciones abundan, un cursillo o una visita a un taller reconocido son recomendables  antes de proceder a la compra.

 Visitas imprescindibles en Yogya son el Kraton o palacio del sultán donde las mañanas de los fines de semana y con el precio de la entrada se pueden ver espectáculos de sombras chinescas y danza típica de Java, siempre con música en directo con sus peculiares instrumentos de percusión, otra visita imperdible es al Borobodur templo budista del siglo IX y sobre el que se desconoce cómo fue abandonado aunque se sospecha que  además del decline del budismo, el volcán Merapi que está muy cerca pudo tener algo que ver, cubierto por ceniza de este en el año 1006 no fue descubierto hasta el año 1814. Es uno de los monumentos históricos más relevantes del sudeste asiático, formado por seis niveles de forma cuadrada en su base y coronado con otros tres circulares, cuenta con más de mil quinientos bajorrelieves con las enseñanzas de buda, cuatrocientas treinta y dos imágenes de  este y en su parte superior otras setenta y dos estupas con su correspondiente  inquilino en forma buda.











 De nuevo al tren para en una jornada acercarnos hasta Probolinggo desde donde abordamos el viaje ya en minibús o bemo hasta Cemoro Lawag, como es norma en esta zona hay que negociar duro el billete del minibús porque hay una mafia que te impide pagar el precio normal e incluso impiden a la gente local que te lleve en  su coche,  por esto último uno de ellos ya sabe lo que es que alguien te agreda con una mochila, pagamos el sobreprecio y llegamos a Cemoro Lawag, pequeño pueblo a casi dos mil metros de altura desde el que se puede abordar el volcán de Brumo, El Brumo está activo, de hecho la semana anterior a nuestra llegada había estado remoloneando y todo el pueblo estaba cubierto de ceniza. A su lado majestuoso  y extinto está el pico o Gunung - en bahasa- de Tengger y a los pies de estos colosos hay un pequeño templo hindú, todo ello rodeado por un paisaje de ceniza gris lo que le da un aspecto lunar. Ver amanecer desde el Bromo en completa soledad y con el ruido de fondo del volcán es un autentico premio por el madrugón, aquí todo el mundo se levanta a las tres de la mañana para ver el espectáculo pero por fortuna eligen otro punto desde el que la vista es  un poco mejor pero que está lleno de gente, de jeeps y de motos.






jueves, 2 de junio de 2011

Bukittinggi-Jakarta



Después de una semana en Danau Toba tocaba moverse, decidimos irnos a Bukittinggi ya que queda en nuestro camino planeado hacia el Sur, a no más de trescientos kilómetros la única forma de llegar es en autobús, para ello se nos plantean dos opciones autobús turístico  nocturno durante quince horas o un indeterminado número de transbordos y horas en transporte local. Como tenemos más tiempo que dinero elegimos lo segundo, que además tiene la ventaja de que podemos ver el paisaje y bajarnos en cualquier momento si estamos cansados o volvemos a toparnos con un conductor de autobús anfetamínico. El trayecto nos llevó dos días enteros de la mañana a la caída de la tarde, ocho horas de jornada laboral, en minibuses atestados sin aire acondicionado que pusieron a prueba la resistencia de nuestros traseros.

Bukittinggi está situado a mas de novecientos metros sobre el nivel del mar con temperaturas suaves, es un centro comarcal con un mercado inmenso al que acuden la gente de pueblos cercanos a vender su mercancía y a aprovisionarse. Desde aquí se divisan tres volcanes: Merapi, Singgalang y Sago. Es un buen lugar para hacer un poco de turismo activo, ver la flor más grande del  mundo la rafflesia o hacer una inmersión en la antigua cultura indígena Minangkabau, responsables de la gastronomía típica de la zona la “cocina Padang”  y del idioma más utilizado en Indonesia el bahasa que deriva fundamentalmente de su dialecto malay. A escasos cinco kilómetros esta el pueblo de Koto Gadang, con casas coloniales holandesas de principios del siglo pasado y con una población dedicada a la orfebrería. Hay muy poco turismo extranjero así que nos pasamos el día saludando: “hello mister o hello miss”, al final del día te pueden haber saludado así no menos de doscientas personas.








Efectos del terremoto de 2008 en Maninjau


El Sur de Sumatra cuenta con pocos atractivos y difíciles comunicaciones así que ante la perspectiva de pasarnos cuarenta horas en autobús por carreteras infernales decidimos coger un atajo aéreo hasta Yakarta.  No nos detenemos más de lo imprescindible ya que la ciudad es un mamotreto de más de diez millones de personas con toda la desorganización propia del sudeste asiático, embotellamientos de tráfico y bastante contaminación.


  
Danau Maninjau





De nuevo viajamos en tren, otra vez en la clase más económica, una marabunta de gente ocupa el pasillo durante todo el trayecto: vendedores ambulantes de todo tipo de comidas y bebidas, gafas, gorros, baterías de móvil, pegatinas, cualquier cosa vendible, gente tocando la guitarra, ladyboys, ciegos con lazarillos, decenas se cruzan en el pasillo, no descansan durante todo el trayecto. Es un autentico festival popular, compartimos comidas, conversaciones y sonrisas. Un autentico placer. Las nueve horas que separan Yakarta de Yogyakarta se pasan volando.




miércoles, 18 de mayo de 2011

Pulau Weh- Berastagi-Danau Toba

Banda Aceh se hizo conocido mundialmente en 2004 cuando el tsunami arrasó la ciudad dejando un balance de más sesenta mil muertos, antes ya era conocido por ser la zona rebelde independentista de Sumatra con un grupo armado  ( GAM) que mantenía un pulso con el ejercito Indonesio, después del tsunami los fervores patrióticos se han aplacado un poco y los habitantes de Aceh han trabajado duro para rehabilitar la zona, pocas casas permanecen derruidas, salvo un barco situado tres kilómetros mar adentro que reposa a la altura de una primera planta y nos recuerda lo vulnerables que somos cuando la naturaleza se rebela.

No nos detenemos en Banda Aceh más que lo imprescindible y cogemos el ferry a Pulau Weh, isla situada a escasos quince kilómetros. Pulau Weh es uno de los sitios más conocidos a nivel mundial entre los practicantes del buceo por poseer un fondo marino excepcional, aunque el coral no está pasando por sus mejores momentos. Durante los días que pasamos en la isla vimos abundante fauna marina, peces de todos colores y formas, tortugas y por primera vez un tiburón, a pesar de que nos habían dicho que la especie que hay por la zona es inofensiva resulta de lo más inquietante nadar cerca de él. Los sitios más populares para alojarse son Gapang e Iboih, con abundante oferta de bungalós y restaurantes regentados por familias locales y Sabang con las mejores playas de arena blanca y con resorts de un nivel algo más elevado.
 









Pasamos unos días muy tranquilos de playa, snorkel y  hamaca, agradables veladas nocturnas con la gente local, hasta que la meteorología dijo que ya era hora de moverse, al tercer día  de temporal cogemos el ferry de vuelta a Banda Aceh y del tirón un autobús nocturno hasta Medan. Sumatra carece de red ferroviaria y sus carreteras son tercermundistas, así que a lo virado del trazado hubo que sumarle los baches y un conductor que conducía el autobús como un formula uno para que las diez horas de trayecto hasta Medan fueran una pesadilla.


Medan cuenta con casi dos millones de habitantes y lo poco que vimos no nos animó a quedarnos, cogemos un minibús a Berastagi,  cuyo nombre recuerda a algún que otro apellido vasco, pero que en batak en realidad quiere decir “almacén de arroz”,  Berastagi es la capital de una zona donde se hayan las mayores plantaciones hortofrutícolas del norte de Sumatra, así que cuenta con un mercado bien provisto de frutas y verduras. La mayor parte de la gente  ha dejado atrás su pasado animista y han sido cristianizados a golpe de crucifijo por lo que hay infinidad de iglesias, la mayoría protestantes, en esta zona del país las mezquitas son minoría.
Desde Berastagi se pueden visitar un par de volcanes activos el Gunung Sibanung de dos mil quinientos metros y el Gunung Sibayak de dos mil metros de altura, optamos por el segundo por ser un trekking fácil de un día y que además en el camino de vuelta cuenta con unas fuentes termales  donde poder recuperarse del esfuerzo.









 
Chicken enlightenment



Uno de los sitios recomendados por cuantos viajeros han pasado por Sumatra es Danau Toba, o lo que es lo mismo el lago Toba, emplazado en la caldera de un volcán extinto y rodeado de montañas, pues bien, si esto no era poco el lago cuenta además con una isla en su interior llamada Pulau Samosir, dentro de la isla y en otro curioso accidente geográfico se haya la península de Tuk Tuk, a la que se llega en un plácido viaje en barco desde Parapat. Los habitantes de la isla son de etnia batak, animistas y antropófagos en su pasado y también sufridores de un proceso de reeducación espiritual por lo que ahora son católicos o protestantes.







Es en Tuk Tuk donde  están la mayoría de las guest houses y restaurantes. Parece ser que el pueblo vivió una época de gloria turística en los años noventa, cuando se construyeron multitud de establecimientos turísticos, en la actualidad y en los días que estuvimos podemos decir que hay más hoteles que turistas, también influye el hecho de que es temporada baja, para nosotros fue providencial porque logramos alojamientos que en temporada normal o alta nos estarían totalmente vetados. Por indicación de unos chicos alemanes que conocimos en Pulau Weh fuimos directamente a Romlan Guest house y allí nos alojamos en una casa tradicional batak  a orillas del lago en lo que ha sido sin duda el mejor alojamiento  desde que salimos de casa hace ahora nueve meses, además  la cocinera es una virtuosa de la cocina local y vegetariana, así que pudimos prescindir en nuestro menú del omnipresente arroz durante unos días.

Nuestra casita Batak



jueves, 12 de mayo de 2011

Melaka

 Por si a estas alturas del viaje alguien sigue interesado en nuestro itinerario intentaremos un breve resumen. Desde Taman Negara nos fuimos a Singapur, solo hay nueve horas de tren,  lo dividimos en dos días  con parada nocturna en Segamat, sitio del que poco hay que comentar
Singapur es una ciudad que nos sorprende, teníamos una imagen preconcebida de aglomeración caótica urbana y resulta ser una ciudad muy bien organizada, con amplias avenidas y muchas zonas verdes. Muy buenos servicios públicos y con estándares de limpieza europeos, y lo que es mejor, manteniendo el precio de la comida del resto del sudeste asiático. Es un paraíso para los amantes de la arquitectura y de la edificación vertical en particular. Nuestra estancia coincidió con la bienal de arte contemporáneo así que nos pasamos la mayor parte del tiempo a la buena sombra de los museos.

 Volvemos a Malaysia porque de aquí sale nuestro vuelo a Banda Aceh y pasamos el fin de semana en Melaka, antiguo  puerto con enorme actividad en el tráfico oriental y con mucha mezcla cultural debido a las sucesivas oleadas colonizadoras (portugueses, holandeses y luego británicos) y de emigrantes chinos e indios. Lo mejor  es Chinatown con sus casas pequeñitas con secreto en su interior, son casas en apariencia pequeñas de dos alturas, con escasos seis metros de fachada pero que tienen cuarenta o cincuenta de fondo, muchas con jardines interiores y con estancias para viviendas, comercios o talleres,  en gran número son rehabilitadas como tiendas-galería y restaurantes realmente bonitos. El barrio portugués con gente que conserva su cultura y tradiciones merece también uns visita por lo peculiar.

 Nos acercamos al aeropuerto con parada nocturna en Seremban, auténtica Malasia profunda y que  para nosotros será para siempre el sitio donde conocimos a Jimmy Flowes. El lunes 2 de mayo día de Esperanza Aguirre volamos de LCCT en Kuala Lumpur hasta Banda Aceh.

Por lo general no damos demasiada información en el blog de precios, sitios donde alojarse, comida y demás,  no obstante  si alguno de los lectores de este blog decide hacer un viaje por estas tierras que no dude en pedir información, aportaremos toda la información que consideremos oportuna y de forma totalmente sesgada.